viernes, 17 de mayo de 2013

te voy a tirar un paso

El pie le caía de aburrido, uno después de otro, un oficio cíclico que simulara la sinergia del universo que, por desposeer la capacidad de entenderlo, le aburría pero seducía igualmente. "la histeria circular del todo", se decía, un gran 'casi' de paredes duras contra esa cabeza que reincidiría mil veces en el suicidio casi oportuno de pensar. el permanente golpe grande y obvio, aburrido por obvio. es tan obvio lo que no conoce que su pie cree apenas estar siguiendo un ritmo, como penetrando algún tiempo superior por el puro afán de penetrar, de no sentir que todo ese "estar adentro" sea tan afuera. no lo entiende, y entonces camina. es una forma de no defenderse, de conseguirse su pan.
y después respirar.

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