¿es una poesía torpe
(pre-amputada)
esa foto
que queremos desear?
¿ese casi imposible yo-acá-ahora
todo junto y a la vez?
todo sabe a receta online
que mirás
y probás
y mirás
y no
pero comemos igual
(peor es la idea de ausencia de hambre)
y está tan vomitado
de las cosas que no llegamos a incluir
que nos preguntamos si,
en definitiva,
no seremos apenas eso
y la poca foto
era ese gesto de sal
aunque no hacía falta sal,
ese aire que encendimos
sin querer
y después queda ahí
salado
y después es de alguien más
y nunca sabemos bien qué
porque no se puede ver.
toda palabra
(y éstas las primeras)
es hoja al río
descendiente
y no se trata de la hoja
que no es tuya
ni mía
ni del río
ni de la hoja;
apenas cabría soñar
con guardar el recuerdo
de hoja-mano-aire-río
y después comer de la receta
que ya no tiene nada que ver.
martes, 22 de julio de 2014
recuerdos posibles
desconozco el poder creer
que realmente vas a llegar
como la bruma
y poner fin a mis deseos,
que podrías reconfigurar
mi lujuria enciclopédica
y emerger de un sueño
como si fuera posible
habitar la realidad.
(todo aquel carnaval monocorde
de los muertos,
jardín de primaveras de invierno
que se recuerdan como flores)
y hoy no soy
quien puede creer que vas a llegar
así, renacida
y llena de muecas
frescas
a robarle la vitalidad a este invierno.
me duele imaginarlo
y no imagino tanta belleza
y me asusta.
de dónde saliste
como la bruma?
que realmente vas a llegar
como la bruma
y poner fin a mis deseos,
que podrías reconfigurar
mi lujuria enciclopédica
y emerger de un sueño
como si fuera posible
habitar la realidad.
(todo aquel carnaval monocorde
de los muertos,
jardín de primaveras de invierno
que se recuerdan como flores)
y hoy no soy
quien puede creer que vas a llegar
así, renacida
y llena de muecas
frescas
a robarle la vitalidad a este invierno.
me duele imaginarlo
y no imagino tanta belleza
y me asusta.
de dónde saliste
como la bruma?
el tibio de los fuegos
por ser maga sos así
maga
verdadera maga
que no conoce sus trucos.
maga que distrae
con sonrisa absoluta
y se lleva los ojos
con la explicación.
como tus manos
que saben todo
y te engañan
y van con calma
gestando una turbulencia.
porque no sabés mi nombre
y tu boca me asorbe ya
un pasito antes,
y soy una sorpresa
fingiendo la ambigüedad
de quien no adivina el truco.
tanta magia puede matar
y tu magia es como vivir.
maga
verdadera maga
que no conoce sus trucos.
maga que distrae
con sonrisa absoluta
y se lleva los ojos
con la explicación.
como tus manos
que saben todo
y te engañan
y van con calma
gestando una turbulencia.
porque no sabés mi nombre
y tu boca me asorbe ya
un pasito antes,
y soy una sorpresa
fingiendo la ambigüedad
de quien no adivina el truco.
tanta magia puede matar
y tu magia es como vivir.
un dobles
un juego de almas dobles
brotando de un lugar igual,
de espejos que romper
en mil pedazos
y encontrar.
de morir con la mirada
en la orilla opuesta
del horizonte circular
y caberse el silencio pleno
del espacio que ocupan
las palabras que no decimos,
espacio que encierra
a las palabras
que nos atan mudas
y que existe
por ser invisible.
porque nos envuelven
con manos
decididas a
no dejar de tocar
y a deshojar escamas
hasta la gota de tinta
que nos pinta el alma
en una.
brotando de un lugar igual,
de espejos que romper
en mil pedazos
y encontrar.
de morir con la mirada
en la orilla opuesta
del horizonte circular
y caberse el silencio pleno
del espacio que ocupan
las palabras que no decimos,
espacio que encierra
a las palabras
que nos atan mudas
y que existe
por ser invisible.
porque nos envuelven
con manos
decididas a
no dejar de tocar
y a deshojar escamas
hasta la gota de tinta
que nos pinta el alma
en una.
Osvaldo
Aplauso. Ensordecedor. Crece como si el accionar frenético del choque de palmas lo multiplicara reproductivamente, exponencialmente. Inmediatamente los vanguardistas de la ovación se ponen de pie, y los siguen todos los demás, imitando pero justificando. Se sostienen los aplausos y se escuchan gritos eufóricos, "viva!", "bravo!", "maestro!!", y otros más originales menos comprensibles. El espectáculo es conmovedor, el sonido inunda como si la sustancia del aire en la sala se hubiera transformado, emocionado.
El maestro, de pie, visiblemente abrumado, parecer querer abrazar al mundo en cada reverencia. Sus brazos de esmoquin agotado se desprenden hacia el espacio todo, como queriendo atrapar con la yema de los dedos el pulso de este momento de gloria, de parálisis extática.
Lentamente, con exagerada reticencia, los aplausos van callando. Los miles de cuerpos presentes ceden, colmados, a la resaca de tanto gozo, tanta belleza. Luego de esos minutos que quedarán tatuados en la memoria estadística y emocional de cada presente, el silencio le sigue y mancha el espacio con la grosura que deja el agua húmeda después de una tormenta de verano.
El maestro, agobiado de placer, gira y se dispone a retomar su lugar.
Desde el fondo de la sala, de repente y con énfasis:
"Osvaldo, sos un hijo de re mil puta!!"
Silencio.
El maestro, de pie, visiblemente abrumado, parecer querer abrazar al mundo en cada reverencia. Sus brazos de esmoquin agotado se desprenden hacia el espacio todo, como queriendo atrapar con la yema de los dedos el pulso de este momento de gloria, de parálisis extática.
Lentamente, con exagerada reticencia, los aplausos van callando. Los miles de cuerpos presentes ceden, colmados, a la resaca de tanto gozo, tanta belleza. Luego de esos minutos que quedarán tatuados en la memoria estadística y emocional de cada presente, el silencio le sigue y mancha el espacio con la grosura que deja el agua húmeda después de una tormenta de verano.
El maestro, agobiado de placer, gira y se dispone a retomar su lugar.
Desde el fondo de la sala, de repente y con énfasis:
"Osvaldo, sos un hijo de re mil puta!!"
Silencio.
en seco
El idiota marcha enceguecido.
La sigue.
No sabe bien para qué.
Ni su nombre.
Pero la sigue.
Y es todo lo que puede hacer.
La conoció hace poco
dos miradas en un tren
y no supo qué hacer
sino seguirla
sintiéndose idiota
pero de alguna manera eso lo conforta
y la sigue.
"También conocí unos idiotas
que persiguieron a dios",
se repite justificando
sin necesidad de hacerlo.
"Si ahora se diera vuelta
y me mirase
quizás ya no sería tan idiota"
piensa
y para en seco,
aterrorizado.
Lanza un grito
da media vuelta
y corre,
enceguecido,
idiota.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)